D. Jaime Haddad es licenciado en Derecho y pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. En la actualidad ocupa el cargo de Subsecretario de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y Presidente de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA). También ha ocupado la Dirección General de Planificación Económica y Coordinación Institucional en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Secretaria General del Fondo Español de Garantía Agraria. Asimismo ha desempeñado diversos cargos en el Gabinete de la ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación durante el periodo 1997 -1999.


 

CEIGRAM.- ¿Qué novedades incluye el 38º Plan de Seguros Agrarios Combinados para el año 2017 y 2018?

 

J.H.- El Sistema de Seguros Agrarios Combinados continúa siendo un pilar fundamental de la política agraria en España, dado que representa una herramienta muy eficaz para la gestión de los riesgos no controlables por agricultores y ganaderos, que permite garantizar la viabilidad de las explotaciones agrarias. En el año 2016, con cifras de cierre de ejercicio todavía provisionales, el número de pólizas suscritas ha ascendido a  423.000, con un capital asegurado por encima de los 12.625 Millones de euros, lo que supone un 4% más respecto a lo asegurado en el año anterior y pone en evidencia la confianza depositada por agricultores y ganaderos en este sistema.

El 38º Plan de Seguros Agrarios Combinados contempla las líneas de seguro cuya contratación se inicia a lo largo del año 2017, así como el nivel de apoyo por parte del Estado, que dispone de una cuantía de 211’27 Millones de euros, y que consolida el incremento del 6% consignado en los Presupuestos Generales del Estado en el año 2016, respecto al 2015.

Entre las actuaciones previstas para la  revisión y perfeccionamiento de las actuales líneas de seguros, destaca por ejemplo, la mejora de las garantías en el seguro de explotación de ganado vacuno de reproducción y producción e implementar un nuevo mapa de aprovechamiento en el seguro de compensación por pérdida de pastos. El Plan también contempla los trabajos necesarios para incorporar nuevas coberturas en futuros planes de seguros, como por ejemplo los estudios de nuevas garantías para la línea de seguro de explotación ovino y caprino, cambios en las garantías de pastos estivales e invernales en la línea de seguro de explotación de ganado vacuno de reproducción y producción, y la inclusión de nuevas especies en líneas acuícolas.

Respecto a la concesión de subvenciones, el Plan hace referencia al nuevo real decreto que establece las bases reguladoras para la concesión de subvenciones de la Administración General del Estado al Seguro Agrario, novedad normativa muy importante puesto que reconoce el procedimiento de concesión directa de las subvenciones al seguro agrario y consolida la Base de Datos para el Control Integral de Acceso a Subvenciones (CIAS), en la que constan los NIF de los asegurados, para los que se ha verificado que están al día de sus obligaciones tributarias, frente a Seguridad Social y por reintegro de subvenciones.

Además de todo lo anterior, y al objeto de facilitar el uso de instrumentos financieros al servicio del sector agrario, queda consolidada la subvención adicional por fraccionamiento del pago de la póliza cuando está avalado por la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (SAECA), tanto para los seguros agrícolas como ganaderos.

 

CEIGRAM.- Hace pocos días, la ministra García Tejerina anunciaba en la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados un paquete de propuestas entre las que destacaba un mayor apoyo a la política de seguros agrarios. ¿En qué actuaciones concretas se materializará dicho apoyo?

 

 J.H.- El actual sistema de seguros agrarios combinados permite asegurar la práctica totalidad de producciones agrícolas, ganaderas y forestales, así como las principales producciones acuícolas, mediante una amplia gama de opciones de aseguramiento que cubren, tanto daños específicos como pérdidas de rendimiento en algunas producciones.

Con la finalidad de continuar mejorando el seguro agrario, las actuaciones previstas en el año 2017 estarán centradas en el desarrollo de una nueva garantía que permita cubrir las pérdidas de ingresos en el sector agrario, aspecto que representa una de las principales demandas de agricultores y ganaderos.

La nueva garantía será estudiada en un sector productivo muy concreto, a modo de proyecto piloto, para después extenderla a otros sectores. En este sentido, es fundamental analizar previamente su viabilidad técnica y actuarial, ya que las entidades aseguradoras sólo podrán comercializar esta nueva herramienta en el caso de que sea viable.

Por otro lado, para poder conceder una subvención a la contratación de esta nueva garantía, o línea, al igual que la concedida al resto de líneas de seguro existentes en la actualidad, será preciso proponer un cambio en el marco jurídico europeo sobre Ayudas de Estado, que es la base para la concesión de subvenciones en la contratación del seguro agrario durante el periodo 2014-2020, y que a día de hoy tampoco contempla como medida subvencionable este tipo de coberturas ni seguros.

Por otro lado, también se prevé el desarrollo de una modalidad de seguro que cubra daños provocados por catástrofes naturales que originen pérdidas por debajo del 30% de la producción asegurada en el conjunto de la explotación, con el máximo de subvención permitida por la Unión Europea que es del 65% frente al coste de la póliza. Actualmente, el Módulo 1 es la modalidad de seguro que garantiza los daños que originan pérdidas superiores al 30% de la producción asegurada y cuenta con ese nivel de subvención. El objetivo de esta propuesta es poner a disposición de los agricultores una modalidad de seguro más flexible, para mejorar la implantación en determinados sectores productivos en los que no está arraigada la cultura del aseguramiento.

 

CEIGRAM.- El sistema español de seguros agrarios es reconocido a nivel mundial como referente ¿Qué actuaciones se están desarrollando desde ENESA para su impulso y difusión internacional?

 

J.H.- El modelo de seguro agrario español continúa siendo un referente a nivel internacional, gracias a la experiencia adquirida desde su puesta en marcha en el año 1979. Para ENESA es importante la transferencia del conocimiento y el fortalecimiento de una red de contactos a nivel internacional, por lo que las líneas de actuación son varias.

Por un lado, la Entidad está en contacto con otros países interesados en conocer el Sistema de Seguros Agrarios en España, y por otro, es miembro de diversas organizaciones internacionales cuya finalidad es desarrollar el seguro agrario y mejorar la capacitación técnica de todos los agentes involucrados en esta política.

De este modo, en el año 2016 se ha atendido en ENESA a delegaciones procedentes de Georgia, Francia, Japón, Rusia, Serbia y Uzbekistán.  Además, la Entidad Estatal forma parte de la Asociación Latinoamericana para el desarrollo del Seguro Agropecuario (ALASA), de cuya Junta Directiva ha sido miembro durante el periodo 2014-2015.

ENESA también ha colaborado en la constitución del “Observatorio de gestión de riesgos y seguros agropecuarios de las Américas”, iniciativa coordinada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), junto con la Federación Interamericana de Empresas de Seguros (FIDES) y ALASA. Asimismo, la Entidad ha participado en el “Congreso Internacional sobre Seguros Agrarios” celebrado en Estambul en junio de 2016, y en el “Seminario Internacional sobre seguros agrícolas para la inclusión financiera”,  celebrado en Lima en octubre del mismo año.

Por tanto, puede concluirse que ENESA va a continuar avanzando en la transferencia y gestión del conocimiento relativo al seguro agrario, para mejorar las capacidades técnicas de las instituciones implicadas en el diseño, aplicación y gestión de los seguros agrarios, tanto para España como para aquellos países que quieran desarrollar y ampliar su política sobre gestión de riesgos, tomando como referencia al Sistema de Seguros Agrarios de España.

 

CEIGRAM.- Los riesgos agrarios y medioambientales condicionarán fuertemente el sector agroalimentario del futuro. ¿Cómo puede afectar esto a la economía agraria de los próximos años y cómo debe afrontarse?

 

J.H.- Contamos con un extenso Plan de Seguros Agrarios que da respuesta a la mayor parte de los riesgos agrarios y medioambientales conocidos. Ha sido un esfuerzo sostenido de años que ha ido incorporando líneas de seguro para producciones agrarias, ganaderas, forestales e incluso de producciones acuícolas. El resultado es que está cubierta la práctica totalidad de las producciones, así como los riesgos que afectan a las explotaciones agropecuarias. En este sentido, el Plan garantiza una estabilidad y buen desarrollo de la economía agraria minimizando el impacto que los riesgos podrían producir sobre las producciones y los ingresos del agricultor.

Están apareciendo nuevas circunstancias económicas y políticas que afectan al mercado agrario alterando significativamente el resultado final de renta del empresario agrario. Una buena cosecha con un veto comercial y bajísimos precios internos puede traducirse en una renta ruinosa; mientras que una cosecha mermada por una adversidad a buen precio, puede salvar airosamente el ejercicio de la explotación. Es una paradoja que nos habla de nuevos condicionantes de mercado que se deben considerar.

El propio Sistema de Seguros Agrarios Combinados tiene la virtud de contar con mecanismos de seguimiento y adaptación de las líneas en los que participan todas las partes del sistema. Estos mecanismos pueden proponer nuevas líneas y enfoques que, como antes indicaba, tras los oportunos estudios actuariales podrán minimizar los nuevos riesgos de mercado y comerciales que afecten a las producciones; incorporándose dichas nuevas líneas a los Planes sucesivos.

CEIGRAM.- ¿Qué nos depara la agricultura del futuro? ¿Considera que España está preparada para abordarla?

 

 J.H.- Estos últimos años hemos asistido a una serie de cambios sociales, económicos y tecnológicos que están afectando directamente a lo que los ciudadanos esperan del sector agroalimentario y cómo debe éste de desarrollar su tarea. El comercio realmente global, un mayor acceso a la información, los cambios de hábitos de consumo, incluso de hábitos culturales, la incorporación de nuevos valores e ideales a la hora de consumir o producir y la generalización de tecnologías digitales, hacen que podamos hablar de un nuevo escenario fuertemente diferenciado del anterior.

No quiero decir que los antiguos problemas hayan desaparecido. La sequía, las plagas, la necesidad de formación de los profesionales agrarios, la capacidad de negociación de los productores, la vertebración social y económica del sector, la integración de las estructuras y tantos otros problemas siguen siendo reales y vitales; pero me atrevo a plantear que las herramientas y forma mental con que deben abordarse son distintas. Mejor dicho, las preguntas que deberíamos contestar para plantear la solución a esos viejos problemas son distintas.

En la actualidad, el sistema agroalimentario contribuye a más del 10% del PIB de España y la producción de la Rama Agraria ha alcanzado un valor récord en 2016 con 46.500 Millones de euros, creciendo más de un 20% en lo que va de década. Somos el octavo exportador agroalimentario mundial con un saldo positivo anual de más de 11.000 millones de euros cuando en el año 2007 era prácticamente cero.

Estas cifras nos deben de hacer confiar en nuestro sistema y mirar el futuro con optimismo. Pero al mismo tiempo, reflexionar sobre las decisiones a tomar.

El empresario agrario se enfrenta a decisiones muy complejas y cambiantes. Para poder dar la mejor respuesta a todas éstas preguntas, previas a las estrategias de producción, es necesario conocer e incorporar más tecnología e información al proceso. La tecnología e información es cada vez más abundante y compleja, por lo que se hace necesaria una formación adecuada de los usuarios. Para los jóvenes que se incorporan a la actividad no es nada nuevo y se sienten cómodos con estas herramientas.

España ha demostrado una gran capacidad de innovación e investigación agraria y alimentaria. Continuos resultados de investigación, publicaciones científicas y divulgativas de vanguardia y un sector privado pujante dan como resultado un sistema agroalimentario que se adapta a las nuevas necesidades y demandas; que sabe ver las oportunidades y las explota; y que busca soluciones de forma autónoma.

En este contexto el Ministerio juega un papel de generación de estrategias y de aunar esfuerzos. Es la pieza clave en el tablero regional-nacional-europeo-global en el que se desarrolla la actividad. En las distintas etapas de mi trabajo en el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentacion y Medio Ambiente he visto la profunda preparación y dedicación de las personas que hacen posible su funcionamiento. No se trata simplemente de un buen conocimiento técnico del sector, se trata de sentir como propio el avance del mismo y un compromiso personal de resolver los problemas con una visión de bien general para todo el estado. Pienso que España está sobradamente preparada para afrontar con éxito los problemas del futuro y que el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentacion y Medio, Ambiente puede jugar el papel de liderazgo necesario para que podamos adaptarnos minimizando los esfuerzos necesarios.