Las investigadoras del CEIGRAM, Ana Iglesias y Berta Sánchez, junto a otros investigadores europeos, han elaborado un estudio en el que se proponen un conjunto de prácticas de gestión del suelo económicamente atractivas para los agricultores que, a su vez, podrían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero producidas en la agricultura.

Las estimaciones obtenidas permiten avanzar en el conocimiento regional sobre el coste y la reducción de emisiones que podrían lograrse mediante pequeños cambios en los cultivos y en el manejo de suelo. Estos resultados pueden generalizarse a otros lugares con condiciones similares a la zona estudiada.

El estudio, realizado en Aragón, proporciona información regional sobre los vínculos entre la mitigación del cambio climático y la economía de la gestión agrícola sostenible, los investigadores creen que en la aplicación de las prácticas de mitigación hay que responder a tres preguntas importantes: ¿son rentables para los agricultores?, ¿se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero?, ¿qué políticas favorecen su aplicación? El estudio ha abordado estas cuestiones en tres pasos secuenciales. En primer lugar, se ha representado el contexto espacial a nivel regional en Europa mediante un mapeo sobre el uso de prácticas de mitigación más representativas para el manejo de suelos. En segundo lugar, se ha estimado el potencial de estas prácticas en términos de coste-efectividad generando una curva de coste marginal de reducción de gases de efecto invernadero, o curva MACC, en un estudio de caso del Mediterráneo (Aragón). Finalmente, el análisis se ha completado con una discusión de las posibles opciones, vinculando los resultados científicos con la política regional de mitigación.

Los resultados muestran que las prácticas de gestión del suelo pueden ser atractivas desde un punto de vista económico para los agricultores mediterráneos y puede al mismo tiempo, conseguir reducciones significativas en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Análisis del Proyecto