Ana Iglesias es profesora de economía agraria en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y miembro investigador del CEIGRAM. Ha desarrollado numerosos proyectos como investigadora en la Columbia University de Nueva York, centrados en las interrelaciones entre el cambio climático, la agricultura y el agua, con especial énfasis en los impactos económicos, la adaptación y la vulnerabilidad.

CEIGRAM.- ¿Qué supone el cambio climático para la agricultura española?¿Cuáles son sus consecuencias en la economía nacional?

A. I.- El cambio climático es una realidad y el alcance y la velocidad del cambio se hacen cada vez más evidentes. En España hemos observado un aumento de temperatura, más acusado en algunas regiones y un cambio en los patrones de lluvias. Los extremos climáticos como las olas de calor, las precipitaciones intensas y las sequías están aumentando en frecuencia e intensidad en todas las regiones. Estos cambios del clima se añaden a imperantes cambios en las actividades agrarias y demográfica rural, y ya han tenido muchos efectos sobre el agua para riego, los ecosistemas, los cultivos, las plagas y enfermedades vegetales y la salud y el bienestar animal en todas las regiones. Todos estos impactos directos sobre la producción y el agua, tienen consecuencias significativas en la economía, pues la agro-industria supone  más del 10% del producto interior bruto de España, y mucho más en algunas de las regiones más afectadas por el cambio climático. Por ejemplo, la falta de agua puede suponer grandísimas pérdidas en zonas donde la población rural depende casi exclusivamente de cultivos hortícolas de alto valor económico. Otro ejemplo, son zonas las rurales pobres de la meseta sur y de Extremadura, donde las posibilidades de adaptación son muy limitadas.

 

CEIGRAM.- ¿Qué diferencias se dan en la incidencia del cambio climático entre los países mediterráneos, el centro y norte de Europa?

A. I.- Los avances científicos nos ayudan a interpretar las diferencias regionales en los impactos del cambio climático. La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) proporciona información para apoyar estos avances. Por ejemplo, en 2016 la AEMA publicó un informe sobre la vulnerabilidad regional en Europa, que incluye una visión general de los impactos y las acciones de adaptación que pueden contribuir a minimizar los impactos.

Con el fin de desarrollar acciones efectivas, la AEMA recomienda adoptar un enfoque sistémico amplio, que incluya, por ejemplo, una mejor planificación territorial con más árboles, técnicas de cultivo que disminuyan las emisiones de gases de efecto invernadero y soluciones para minimizar el uso de agua para cultivos. Esto puede transformar las ciudades en lugares mucho más atractivos, resistentes al clima y sostenibles.

 

CEIGRAM.- ¿Qué políticas se están desarrollando desde Europa y España para su adaptación y mitigación?

A. I.- España ha participado en acuerdo mundial sobre el clima de París. Esto es un gran paso adelante, pues el objetivo es mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de los 2ºC y conseguir reducciones las emisiones globales de gases de efecto invernadero. El acuerdo ha entrado en vigor en noviembre de 2016. Sin embargo el acuerdo de París no es suficiente. España ha iniciado acciones complementarias de adaptación para prevenir o minimizar los impactos. En España seguimos la Estrategia de adaptación al cambio climático de la UE de 2013 y somos pioneros en

Toledo, 2-01-2008.- Imagen de regadíos de un campo de trigo. (Foto: JCCM)adoptar estrategias de adaptación. Una de los avances más recientes en adaptación en España, será la Ley del Cambio Climático que se está debatiendo en el MAPAMA con la participación de todos los grupos de interés. En 2017-2018, la Comisión Europea evaluará si las medidas adoptadas hasta ahora son suficientes. Desde mi punto de vista, España es uno de los países más avanzados en este tema en Europa, junto con Holanda, Dinamarca y el Reino Unido.

 

CEIGRAM.- Actualmente nos enfrentamos a una situación crítica con la sequía que afecta al campo ¿Qué papel desempeñan los seguros agrarios en la mitigación de los efectos de estas situaciones en la agricultura, que cada vez son más frecuentes?

A. I.- Existen en la actualidad numerosas estrategias para gestionar el riesgo de sequía en las explotaciones agrarias a disposición de los productores. Dichas estrategias pueden ser de muy distinta naturaleza, ya sean desarrolladas en la misma explotación o fuera de ella. Las estrategias que se toman a nivel privado por los productores, van enfocadas a reducir la vulnerabilidad. Por ejemplo cultivando variedades con menores necesidades hídricas, construyendo balsas de regulación, diseñando planes para el intercambio de derechos de agua en periodos de escasez, y muchas otras. Sin embargo, estas estrategias privadas no son suficientes. En la mayoría de los casos los productores no tienes opciones para enfrentarse a la sequía debido a que tienen que responder a un mercado que demanda su tipo de producto o no tienen financiación suficiente para desarrollar las opciones. Por tanto, el papel de los seguros agrarias frente a la sequía es un instrumento fundamental para reducir los impactos económicos en los productores.

 

CEIGRAM.- Desde el CEIGRAM se han desarrollado diversos proyectos de investigación relacionados con el cambio climático y su incidencia en la agricultura. No solo en el ámbito nacional. ¿Qué puede aportar CEIGRAM, desde su experiencia, para hacer frente a este problema?

A. I.- El CEIGRAM ofrece una muy buena visión general sobre los impactos regionales del cambio climático en la agricultura y zonas rurales y los estudios del CEIGRAM vienen teniendo una gran transcendencia para el desarrollo de políticas de adaptación de la Unión Europea. Se han desarrollado estudios en profundidad que abarcan toda Europa, a distintos niveles administrativos y escalas geográficas. Podemos mencionar alguno de estos proyectos desarrollados por nuestros investigadores, recién terminados o en curso, como el proyecto BASE, MACSUR, ANIMALCHANGE o ROBIN, entre otros. Uno de los aspectos más importantes de los estudios del CEIGRAM es su carácter transdisciplinar, integrando aspectos de producción, recursos naturales y gestión de agua. Los estudios del CEIGRAM han inspirado tantos a instituciones locales y regionales como a los profesionales del campo, para tomar medidas de adaptación al cambio climático.

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