Uruguay profundiza en el desarrollo de los seguros climáticos para el sector agropecuario. Dicha herramienta, establece las coberturas a través de un mecanismo de registros pluviométricos o de imágenes de satélite en casos de sequía.

Uruguay promueve este sistema de seguros climáticos a través de un plan piloto para la ganadería familiar que cuenta con el apoyo del Banco Mundial. En ese marco el presidente de Asociación Latinoamericana para el Desarrollo del Sector Agropecuario (Alasa), Benjamín Grayeb Ruiz, remarca la necesidad de que los gobiernos apoyen el desarrollo de los seguros agropecuarios, ya que su mayor difusión supone que estas herramientas sean más accesibles para los pequeños productores.

Desde el Gobierno uruguayo sostienen que el sector agropecuario es el que presenta una mayor exposición al riesgo climático por el aumento en la variabilidad y en la frecuencia de eventos extremos asociados al cambio climático, por la creciente intensificación productiva como resultado de las oportunidades y los cambios económicos ocurridos en la primera década de este siglo. En ese sentido, se resalta el papel de los seguros agropecuarios.

Añaden que Uruguay está bien posicionado con el 65% del área agrícola cubierta, aunque solo en seguros por granizo. Sin embargo, el papel del estado es contribuir para que otros instrumentos se puedan poner a disposición del mercado, cubriendo aquellos riesgos que no son fáciles de evaluar.

Por eso se enfatiza en los seguros paramétricos, tratando de fortalecer las capacidades para su diseño. Para ello se están articulando acciones y es un desafío que afecta a todos los países de la región.

Como presidente del CAS, Aguerre (ministro de ganadería Uruguay) sostiene que el tema de los seguros es relevante porque los países se ven afectados por fenómenos de alcance regional.